Nació
en Nola, Nápoles, 1548.
Era un italiano religioso, que acabó siendo sacerdote en 1572.
Era un italiano religioso, que acabó siendo sacerdote en 1572.
Se
dedicaba a la filosofía, a la astronomía y también a la poesía.

Fue
un hombre muy inteligente, que se
adhirió a la Teoría Heliocéntrica de Nicholas Copérnico,
y además pensaba en la posibilidad de la existencia de otros mundos
como la Tierra.
Era imprudente en sus declaraciones, chocó con la Iglesia de Roma y huyó a Ginebra, donde también tuvo problemas.
En 1593 fue trasladado a Roma, donde permaneció en las cárceles de Santo Oficio durante siete años que duró su proceso.
El
17 de febrero de 1600, con 51 años,
lo
quemaron en una hoguera en un rincón del
Campo dei Fiore en Roma.
Trescientos
años después, en 1899, construyeron un monumento en el mismo lugar,
para recordar el martirio de Giordano Bruno, que entregó su
vida por no renunciar a su verdad. Hoy, las últimas investigaciones
astronómicas confirman, la existencia de más de 25 planetas
girando en torno a otros
tantos soles como el nuestro.
Parte
de sus últimas declaraciones:
"Decid,
¿cual es mi crimen? ¿lo sospecháis siquiera?
Y me acusáis, ¡sabiendo que nunca delinquí!
Quemadme, que mañana, donde encendáis la hoguera,
levantará la historia una estatua para mí.
Yo sé que me condena vuestra demencia suma.
¿Por qué?… Porque las luces busqué de la verdad.
Y me acusáis, ¡sabiendo que nunca delinquí!
Quemadme, que mañana, donde encendáis la hoguera,
levantará la historia una estatua para mí.
Yo sé que me condena vuestra demencia suma.
¿Por qué?… Porque las luces busqué de la verdad.
Prefiero
mil veces mi muerte a vuestra suerte;
morir como yo muero… no es una muerte ¡no!
Morir así es la vida;
morir como yo muero… no es una muerte ¡no!
Morir así es la vida;
No
al Dios de las batallas, sí al Dios del pensamiento,
al Dios de la conciencia, al Dios que vive en mí,
al Dios que anima el fuego, la luz, la tierra, el viento,
al Dios de las bondades, no al Dios de ira sin fin.
Decidle que diez años, con fiebre, con delirio,
con hambre, no pudieron mi voluntad quebrar;
que niegue Pedro al Maestro Jesús, que a mí ante el martirio,
de la verdad que sepa, no me haréis apostatar.
¡Ah!… Tembláis… Es porque os falta la fe que a mí me sobra…
Miradme… Yo no tiemblo… ¡Y soy quien va a morir!."
al Dios de la conciencia, al Dios que vive en mí,
al Dios que anima el fuego, la luz, la tierra, el viento,
al Dios de las bondades, no al Dios de ira sin fin.
Decidle que diez años, con fiebre, con delirio,
con hambre, no pudieron mi voluntad quebrar;
que niegue Pedro al Maestro Jesús, que a mí ante el martirio,
de la verdad que sepa, no me haréis apostatar.
¡Ah!… Tembláis… Es porque os falta la fe que a mí me sobra…
Miradme… Yo no tiemblo… ¡Y soy quien va a morir!."
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